Contrato de mantenimiento de aerotermia: qué debe incluir y qué suele quedar fuera
Una aerotermia es una bomba de calor aire-agua: un equipo que da calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria (ACS) moviendo calor en lugar de quemar combustible. Como cualquier equipo que trabaja todo el año, conserva mejor su rendimiento con un mantenimiento regular. Antes de contratar un plan conviene saber qué revisa de verdad un técnico, qué queda fuera y en qué se diferencian los niveles de servicio que se suelen ofrecer.
Qué suele incluir un plan de mantenimiento de aerotermia
Un contrato serio no es "venir a mirar". Debe detallar las operaciones que se ejecutan sobre cada parte del sistema. De forma orientativa, un plan completo cubre estos bloques:
- Bomba de calor (unidad exterior e interior): revisión del compresor, ventiladores e intercambiadores, limpieza de la batería exterior, comprobación de parámetros de funcionamiento y lectura de errores del equipo.
- Circuito hidráulico: presión del circuito, estado del vaso de expansión, purga de aire, comprobación de la bomba circuladora y de válvulas, y revisión de posibles fugas de agua.
- ACS: revisión del depósito de agua caliente, del ánodo de protección cuando lo lleva y de la temperatura de consigna, con atención al ciclo de prevención de legionela si el equipo lo incorpora.
- Filtros y elementos de agua: limpieza del filtro de partículas del circuito y comprobación de los elementos que retienen suciedad.
- Drenajes y condensados: verificación de que la evacuación de condensados de la unidad está despejada y no provoca acumulaciones ni humedades.
- Regulación y seguridad: comprobación de termostatos, sondas y presostatos, y de que las protecciones del equipo actúan correctamente.
Operaciones por visita, parte por parte
Dentro de cada visita, el técnico recorre el sistema de forma ordenada. En la bomba de calor comprueba el estado del compresor y los ventiladores, limpia la batería del intercambiador exterior y lee los parámetros de funcionamiento y el histórico de errores del control. En el circuito hidráulico verifica la presión, recupera el vaso de expansión si ha perdido precarga, purga el aire acumulado y revisa la bomba circuladora y las válvulas. En el apartado de ACS inspecciona el depósito, el ánodo de protección cuando lo lleva y la consigna de temperatura, y confirma que el ciclo antilegionela se ejecuta si el equipo lo tiene. Después limpia los filtros de partículas del agua, despeja los drenajes de condensados y, por último, contrasta sondas, termostatos y presostatos para dejar la regulación y las seguridades a punto. Esa secuencia, anotada por escrito en el parte de visita, es la mejor forma de saber que la revisión ha sido completa y no un vistazo rápido.
Telemonitorización: vigilar el equipo a distancia
Muchas aerotermias actuales admiten telemonitorización: el equipo registra parámetros de funcionamiento y avisos, y permite consultarlos en remoto, bien desde la aplicación del usuario, bien desde el servicio técnico. Bien aprovechada, ayuda a detectar desviaciones antes de que se conviertan en avería —una presión que baja poco a poco, un consumo que se dispara, un error recurrente— y a preparar la visita sabiendo qué buscar. No sustituye a la revisión presencial, porque hay comprobaciones físicas que exigen estar delante del equipo, pero sí la complementa y reduce las sorpresas entre visitas.
Qué suele quedar fuera y por qué
Distinguir mantenimiento de reparación evita malentendidos. El mantenimiento preventivo conserva el equipo; la reparación resuelve una avería concreta. En aerotermia hay además una frontera legal: la manipulación del circuito de refrigerante solo puede hacerla personal habilitado en gases fluorados. Por eso una "recarga de gas" nunca es una operación rutinaria de limpieza: implica diagnosticar primero por qué ha bajado la carga (lo normal es que haya una fuga que reparar).
| Concepto | Suele ir en la cuota | Suele facturarse aparte |
|---|---|---|
| Revisión y limpieza programada | Sí | — |
| Reposición de gas refrigerante | No | Sí (previo diagnóstico de fuga) |
| Piezas y repuestos | No | Sí (o por garantía) |
| Avería fuera de la revisión | Según contrato | Frecuente |
Niveles de servicio: básico, estándar y premium
No hay una clasificación oficial; los nombres cambian según la empresa. Como referencia para comparar ofertas, los planes suelen escalonarse así:
| Nivel | Orientación de lo que cubre |
|---|---|
| Básico | Una revisión anual, comprobaciones generales y lectura de errores. |
| Estándar | Revisión más detallada, limpieza de filtros e intercambiadores y, a veces, avisos de prioridad. |
| Premium | Varias revisiones al año, tiempos de respuesta pactados y, según contrato, mano de obra incluida en reparaciones. |
Más que el nombre, lo que importa es el detalle por escrito: número de visitas, operaciones concretas, qué entra en la cuota y qué no, y cómo se tratan las averías. Un nivel básico puede bastar para una instalación sencilla y de uso moderado; un plan estándar o premium encaja mejor en sistemas que trabajan todo el año o que dan servicio a toda la vivienda. Si aún estás eligiendo el equipo, en qué aerotermia elegir verás los criterios de selección, y si partes de cero, qué es la aerotermia explica cómo funciona una bomba de calor aire-agua.
Aerotermia con suelo radiante: qué añade al mantenimiento
Cuando la aerotermia alimenta un suelo radiante, el mantenimiento incorpora el cuidado de ese circuito de baja temperatura. Además de lo propio de la bomba de calor, el técnico presta atención a la presión y la purga del circuito del suelo, al estado del colector y sus caudalímetros, a la temperatura de impulsión y a la regulación por estancias cuando la hay. El suelo radiante trabaja con agua a temperatura moderada y aprovecha bien el rendimiento de la aerotermia, pero ese equilibrio depende de que el circuito esté bien purgado y equilibrado. Es la combinación que mejor rinde con una bomba de calor aire-agua, y conviene que el plan de mantenimiento la contemple de forma expresa en lugar de limitarse a la máquina.
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Pedir estudio de mantenimiento Ver aerotermiaPreguntas frecuentes
¿Cada cuánto se revisa una aerotermia?
Lo habitual es al menos una revisión anual, aunque la periodicidad puede variar según el equipo, el uso y el contrato. El fabricante suele indicar sus recomendaciones en el manual.
¿El mantenimiento incluye la recarga de gas?
No como operación rutinaria. Si falta refrigerante suele haber una fuga que hay que localizar y reparar primero; por eso se trata como reparación y la realiza personal habilitado en gases fluorados.
¿Puedo hacer yo algo entre revisiones?
Puedes mantener la unidad exterior despejada de hojas y suciedad y vigilar que no haya avisos de error ni pérdidas de agua. El resto de comprobaciones corresponde al técnico.
¿La telemonitorización sustituye a la revisión presencial?
No. Ayuda a vigilar parámetros y a anticipar incidencias en remoto, pero hay comprobaciones físicas del circuito hidráulico, el ACS y las seguridades que exigen la visita del técnico. Son complementarias.
¿Cambia el mantenimiento si tengo suelo radiante?
Sí. Además de la bomba de calor, se revisa el circuito de baja temperatura: presión, purga, colector, caudalímetros y regulación por estancias. Conviene que el plan recoja expresamente ese circuito.