La instalación solar térmica pierde presión: causas y pasos seguros
Una de las incidencias más habituales en una instalación solar térmica es la pérdida de presión del circuito. El manómetro marca por debajo de lo normal, el sistema deja de rendir como debería y el agua empieza a salir menos caliente. Es un síntoma que conviene atender pronto, porque una instalación que trabaja con poca presión no circula bien y acaba cargando el trabajo sobre el sistema de apoyo.
En esta guía explicamos por qué pierde presión una solar térmica, qué puede comprobar el usuario de forma segura y dónde empieza el terreno del técnico. El objetivo es que entiendas el problema y sepas cuándo llamar, no que abras el circuito por tu cuenta. Es una de las averías que más se repiten y, bien diagnosticada, también de las que mejor se resuelven.
Qué presión debe tener el circuito
El circuito primario de una solar térmica trabaja a una presión determinada que fija el instalador según el diseño de cada sistema. Esa referencia aparece en la documentación de la instalación o puede indicártela quien la montó. Si el manómetro marca claramente por debajo de ese valor de forma mantenida, hay una pérdida de presión que conviene investigar.
Causas frecuentes de pérdida de presión
Una pérdida de presión puede deberse a varias causas, y no todas tienen la misma gravedad:
- Aire en el circuito: la presencia de aire reduce la presión aparente y dificulta la circulación. A veces basta con purgar correctamente, tarea que debe hacer un profesional en una instalación solar.
- Vaso de expansión en mal estado: es el elemento que absorbe las dilataciones del fluido al calentarse. Si pierde su carga o falla la membrana, la presión del circuito se vuelve inestable.
- Pequeñas fugas: en juntas, racores, purgadores, válvulas o conexiones de los captadores. Una fuga lenta hace que la presión baje poco a poco con el tiempo.
- Válvula de seguridad que descarga: si el circuito sufre sobrepresiones por calentamiento, la válvula de seguridad puede abrirse y expulsar fluido, dejando el circuito con menos presión.
- Degradación del fluido: un fluido muy deteriorado puede favorecer problemas de circulación y presión; su estado se revisa en el mantenimiento.
| Causa | Cómo se manifiesta |
|---|---|
| Aire en el circuito | Presión baja, ruidos, circulación irregular |
| Vaso de expansión | Presión que sube y baja mucho con el calor |
| Fuga lenta | Presión que baja poco a poco a lo largo de días |
| Válvula de seguridad | Descarga de fluido tras sobrecalentamientos |
Qué puede comprobar el usuario con seguridad
Hay comprobaciones sencillas que no implican tocar el circuito y que ayudan a dar información útil al técnico:
- Leer el manómetro y anotar el valor y si cambia a lo largo del día (en frío por la mañana y en caliente por la tarde).
- Observar la zona de los componentes (bomba, válvulas, vaso de expansión) por si hay rastros de humedad o goteo visible, sin manipular nada.
- Fijarse en la temperatura del agua caliente y en si el sistema de apoyo trabaja más de lo normal.
- Consultar la documentación para saber la presión de referencia del circuito.
Por qué no basta con rellenar y seguir
Es tentador limitarse a reponer presión cada vez que baja, pero eso no resuelve nada si hay una fuga o un vaso de expansión averiado: la presión volverá a caer y, mientras tanto, el circuito está entrando aire o perdiendo fluido. Lo correcto es diagnosticar la causa y corregirla. Además, cada rellenado sin control puede alterar la proporción del fluido anticongelante y dejar el circuito peor protegido.
Hay un riesgo añadido que no siempre se tiene en cuenta: una instalación solar que trabaja con presión baja puede favorecer sobrecalentamientos del captador en días de mucho sol, porque la circulación no es la correcta. Esos episodios de alta temperatura castigan el fluido y aceleran su degradación, de modo que un problema de presión mal resuelto termina provocando otro, el del fluido. Por eso interesa atajar la causa cuanto antes y no ir tirando con rellenados sucesivos.
Cómo se diagnostica la fuga depende del caso: a veces es visible en una conexión, pero otras está en un tramo enterrado, en el tejado o en el interior de un componente, y localizarla requiere pruebas de presión y la experiencia de un técnico. Esa es, precisamente, la diferencia entre "poner agua" y resolver el problema de raíz.
Cuándo llamar al técnico
Conviene avisar cuando la presión está claramente por debajo de la referencia, cuando baja de forma repetida aunque la repongas, cuando ves goteos o humedad, o cuando el agua caliente ha perdido rendimiento. Una revisión a tiempo evita que una fuga pequeña acabe en una avería mayor o en una helada del circuito desprotegido.
Si tu instalación tiene ya cierta antigüedad y la pérdida de presión se repite temporada tras temporada, lo más rentable no es ir apagando fuegos, sino incluirla en un plan de mantenimiento que revise de forma ordenada el vaso de expansión, el fluido, las válvulas y las conexiones. Así se corrige la causa de fondo y se evita que el problema vuelva cada invierno.
¿Tu solar térmica pierde presión?
Localizamos la causa real —aire, vaso de expansión, fuga o válvula—, la corregimos y dejamos el circuito con la presión y el fluido correctos. Servicio propio en Madrid.
Pedir diagnósticoPreguntas frecuentes
¿Puedo rellenar yo el circuito cuando baja la presión?
No es recomendable en una instalación solar. El fluido suele llevar anticongelante en una proporción concreta y el circuito puede estar caliente y a presión. Rellenar sin diagnosticar enmascara fugas. Es tarea de un técnico.
¿Es grave que baje la presión?
Depende de la causa. Una fuga lenta o un vaso de expansión averiado conviene corregirlos pronto, porque empeoran y pueden dejar el circuito desprotegido. Por eso es mejor diagnosticar que ir reponiendo presión.
¿Por qué sube y baja la presión según la hora?
Es normal que varíe algo entre frío y caliente, porque el fluido se dilata al calentarse. Variaciones muy grandes pueden apuntar a un problema en el vaso de expansión, que debe revisar un técnico.
¿Esto lo cubre un plan de mantenimiento?
Un plan de mantenimiento revisa precisamente presión, vaso de expansión, fluido y seguridad, lo que ayuda a prevenir estas pérdidas. Lo vemos en el mantenimiento de solar térmica.