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Aerotermia

Aerotermo o termo eléctrico: diferencias para producir agua caliente sanitaria

Publicado el 5 de octubre de 2026 · Equipo técnico de Verano Instalaciones

Cuando hay que renovar el equipo de agua caliente sanitaria (ACS) de una vivienda, la comparación más habitual es entre un termo eléctrico de toda la vida y un aerotermo, que es una bomba de calor pensada específicamente para calentar el agua. Ambos acumulan agua caliente en un depósito, pero la calientan de forma muy distinta, y eso cambia el consumo, el espacio que necesitan y la instalación. Entender esa diferencia es lo que permite elegir sin dejarse llevar solo por el precio de compra.

La diferencia de fondo: resistencia frente a bomba de calor

Un termo eléctrico calienta el agua con una resistencia, igual que un calentador: convierte electricidad en calor de forma directa. Un aerotermo no genera el calor, lo traslada: una bomba de calor extrae energía del aire del entorno y la cede al agua del depósito. Por eso, para producir la misma cantidad de agua caliente, el aerotermo consume bastante menos electricidad que la resistencia de un termo.

Esa es la razón técnica de que se hable del aerotermo como una opción más eficiente. Qué es exactamente y cómo aprovecha el aire lo explicamos en qué es una bomba de calor para ACS.

Eficiencia sí, ahorro garantizado no. El aerotermo consume menos para producir el mismo calor, pero el ahorro real depende de tu consumo, de la temperatura del aire donde se instala, de la tarifa eléctrica y de los hábitos de la casa. No damos cifras de ahorro cerradas sin estudiar la instalación.

Comparación práctica

AspectoTermo eléctricoAerotermo (BC para ACS)
Cómo calientaResistencia eléctrica directaBomba de calor que toma energía del aire
Consumo eléctricoMayor para el mismo calorMenor para el mismo calor
EspacioCompactoMayor; necesita aire de intercambio
InstalaciónSencillaMás exigente (ventilación, condensados)
Coste de compraMás bajoMás alto

Qué mirar en la instalación

El termo eléctrico es sencillo de instalar: ocupa poco y basta con una toma de agua y electricidad. El aerotermo pide más: necesita un volumen de aire del que extraer calor (o conductos para tomarlo y expulsarlo), una evacuación de condensados y, a menudo, más altura o espacio libre. No todos los huecos donde cabía un termo sirven para un aerotermo, así que conviene comprobarlo antes de comprar.

El volumen de acumulación que necesites, en cualquiera de los dos casos, se calcula igual: por ocupación, baños y hábitos. Lo vemos en cuántos litros de ACS necesito.

Cuándo tiene sentido cada uno

Consumo y uso a lo largo del año

La diferencia de consumo entre un termo eléctrico y un aerotermo no es un dato fijo: cambia con la época del año y con el lugar donde se instala el equipo. El aerotermo rinde mejor cuando el aire del que extrae calor está templado, por lo que en un garaje o lavadero resguardado mantiene buena eficiencia buena parte del año. En ambientes muy fríos recurre más a su resistencia de apoyo y la ventaja se estrecha. El termo eléctrico, en cambio, consume lo mismo con independencia del clima, porque no depende del aire exterior.

Por eso, al comparar, no basta con mirar la etiqueta: hay que pensar en dónde va a vivir el equipo y en cómo se usa el agua caliente en casa. Una familia con consumo alto y un buen emplazamiento es donde más se nota la eficiencia del aerotermo; un uso puntual y un espacio muy justo pueden inclinar la balanza hacia el termo.

Qué pesa más al comparar: no solo el precio de compra

Comparar estos dos equipos solo por lo que cuesta cada uno en la tienda lleva a conclusiones incompletas. El termo eléctrico parte de un precio de compra e instalación más bajo; el aerotermo es más caro de inicio, pero produce el mismo agua caliente con un consumo eléctrico menor. A partir de ahí, lo que inclina la balanza es el uso real: cuánta agua caliente se gasta, en qué franjas y durante cuántos meses al año.

En una vivienda con consumo bajo o de uso ocasional —una segunda residencia, una persona sola que apenas usa agua caliente—, la diferencia de consumo puede no justificar la inversión extra del aerotermo, y el termo resulta más coherente. En una familia con consumo diario y sostenido, el menor consumo del aerotermo tiene más recorrido para compensar su coste inicial. No damos una cifra fija porque, insistimos, depende de la tarifa, del emplazamiento y de los hábitos; pero el criterio es ese: a más consumo y mejor ubicación, más sentido tiene la eficiencia.

El clima y la ubicación importan. El aerotermo rinde mejor cuanto más templado está el aire del que extrae calor. En Madrid y zonas con inviernos marcados, colocarlo en un garaje o lavadero resguardado ayuda a mantener su eficiencia; a la intemperie o en un espacio muy frío, recurrirá más a su resistencia de apoyo y la ventaja se estrecha.

Espacio y obra: qué cambia en la práctica

En una sustitución, la diferencia de espacio es a menudo decisiva. Donde cabía un termo compacto no siempre entra un aerotermo, que es más voluminoso y necesita aire de intercambio o conductos, además de una evacuación de condensados que el termo no tiene. Si el hueco es muy ajustado —un armario de baño, un paso estrecho—, el termo suele ser la opción realista sin obra. Si hay un cuarto de instalaciones, un garaje o un lavadero con volumen de aire, el aerotermo tiene sitio para rendir.

El volumen de acumulación que necesites, en cualquiera de los dos casos, se calcula igual: por ocupación, baños y hábitos. Lo vemos en cuántos litros de ACS necesito. Y en ambos equipos el grupo de seguridad es imprescindible para evacuar la sobrepresión al calentar.

Mantenimiento y vida útil

El aerotermo, al tener más componentes activos, agradece una revisión periódica de la parte de bomba de calor para conservar el rendimiento; el termo, más simple, concentra su mantenimiento en el depósito, el ánodo y el grupo de seguridad. En zonas de agua dura, la cal es el enemigo común de los dos: acorta la vida de resistencias, ánodos y válvulas, por lo que en esos casos el mantenimiento preventivo compensa especialmente.

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Preguntas frecuentes

¿El aerotermo enfría la habitación donde está?

Al extraer calor del aire, tiende a enfriar y secar algo el ambiente del local donde se instala. Por eso suele colocarse en espacios no habitados (garaje, lavadero, trastero) o con toma de aire adecuada.

¿Puedo sustituir mi termo por un aerotermo en el mismo sitio?

A veces sí y a veces no: depende del espacio, la ventilación y la evacuación de condensados. Es una de las comprobaciones de la visita técnica.

¿El aerotermo sirve también para calefacción?

El aerotermo de este artículo está pensado para ACS. Para calefacción y refrigeración de toda la vivienda se usa una aerotermia aire-agua, que es un sistema distinto. Puedes empezar por qué es la aerotermia.

¿Cuánto consume de menos un aerotermo frente a un termo?

Consume bastante menos para producir el mismo agua caliente, porque traslada calor del aire en vez de generarlo con una resistencia. El ahorro real, sin embargo, depende de tu consumo, de la temperatura del aire donde se instala, de la tarifa y de los hábitos de la casa, así que no damos un porcentaje cerrado sin estudiar la instalación.

¿El aerotermo funciona bien en invierno?

Funciona todo el año, pero su eficiencia baja cuanto más frío está el aire del que extrae calor, y en esos momentos recurre más a su resistencia de apoyo. Por eso la ubicación (un local resguardado y con aire suficiente) es parte del estudio previo y marca el rendimiento que vas a notar.